Mora Therapy: en niños con alergias, una revisión de informes clínicos.
Resumen (Abstract)
En 1976, Morell y Rasche, los inventores de la terapia clásica de biorresonancia (por ejemplo, MORA), postularon la existencia de un campo electromagnético débil de baja frecuencia (1–10⁵ Hz) en el organismo humano, que se consideraba capaz de inducir importantes funciones reguladoras. Resulta interesante desde el punto de vista histórico que, al mismo tiempo, Popp y Ruth redescubrieran los biofotones, un campo de regulación electromagnética en el rango de frecuencias ópticas.
En la forma endógena de la biorresonancia, las oscilaciones postuladas se captan mediante electrodos de manos y pies y, tras una inversión electrónica, se retransmiten al cuerpo con fines terapéuticos. En la forma exógena, las oscilaciones postuladas de sustancias bioactivas se transmiten, tras una inversión electrónica (por ejemplo, alérgenos) o amplificación (por ejemplo, nosodes), al organismo humano con fines terapéuticos.
Durante aproximadamente treinta años, la terapia de biorresonancia exógena se ha utilizado en el tratamiento de niños en todo el mundo que padecen enfermedades alérgicas (por ejemplo, asma bronquial, rinitis alérgica, eccema).
Como resumen y para la evaluación de los resultados clínicos en informes sobre terapia de biorresonancia, se dispone de la siguiente literatura: doce estudios clínicos no controlados y cinco estudios controlados, que aportan indicios claros de la eficacia clínica en el tratamiento de alergias en niños. Estos ensayos fueron realizados por médicos y científicos en universidades, hospitales y consultas médicas de todo el mundo.
Los doce estudios no controlados (1471 pacientes) y tres estudios controlados (573 pacientes) son claramente positivos según el informe del autor. Dos estudios controlados (83 pacientes) fueron evaluados como negativos según la conclusión del autor. Sin embargo, incluso en estos informes existe cierta evidencia de la eficacia clínica de la terapia de biorresonancia. Resulta especialmente destacable la clara y fuerte dependencia de la eficacia respecto a la edad del paciente en los ensayos. Cuanto más joven es el paciente, mayor es la eficacia de la terapia de biorresonancia.
En ninguno de los ensayos se observaron efectos secundarios.
Conclusión: La gran mayoría de los científicos y médicos participantes consideran —basándose en sus investigaciones— que la terapia clásica de biorresonancia es clínicamente eficaz en el tratamiento de alergias en niños.
Haz que se destaque
Sea lo que sea, la manera en la que cuentes tu historia en línea puede marcar la diferencia.
Definiciones
Terapia clásica de biorresonancia (por ejemplo, MORA)
La terapia clásica de biorresonancia se lleva a cabo mediante el uso de dispositivos con hardware físico-técnico convencional (por ejemplo, componentes electrónicos como electrodos, cables y amplificadores electrónicos). Se postula que las oscilaciones electromagnéticas débiles en el rango de 1 a 10⁵ Hz (hasta ahora no medibles con detectores técnicos) procedentes de seres humanos y sustancias actúan como portadoras de información.
El mecanismo básico postulado de la terapia es la inversión electrónica en fase constante de las oscilaciones humanas y de sustancias, así como su transmisión al organismo humano. El método de biorresonancia fue desarrollado por F. Morell y E. Rasche a partir del test de medicación de electroacupuntura.
Estos dispositivos clásicos de biorresonancia presentan diferencias notables en comparación con los dispositivos biorresonadores y radiónicos (psicobiofísica), que no cuentan con hardware técnico convencional. En el marco de estas terapias y diagnósticos, la transferencia de información se realizaría mediante “campos no clásicos” o “campos de conciencia”.
Alergia
El término “alergia”, en el contexto de esta presentación, se define como una reacción de diversa naturaleza provocada por una sustancia tras haberse producido una hipersensibilidad. Es relevante la reacción alérgica a nivel de síntomas clínicos, independientemente de las pruebas cutáneas o sanguíneas.
Para los pacientes, no importa si se trata de una “alergia verdadera”, una “pseudoalergia” o una “intolerancia”. La terapia de biorresonancia actúa a nivel biofísico, no bioquímico.
Si quieres, puedo ayudarte a simplificar este contenido o adaptarlo a un artículo divulgativo (porque ahora mismo está bastante técnico y denso).
Informes clínicos sobre la terapia de biorresonancia exógena en enfermedades alérgicas
El procedimiento básico de diagnóstico y tratamiento en los informes clínicos presentados sobre enfermedades alérgicas:
1. Diagnóstico:
La oscilación del alérgeno se obtiene a partir de un alérgeno nativo colocado en el electrodo de entrada o de información de alérgeno almacenada electrónicamente. Posteriormente, se invierte y se transmite al paciente. Si la oscilación invertida del alérgeno se encuentra dentro del rango de la medición de electroacupuntura (EAP) en resonancia con el paciente, se utiliza (la más eficaz) para la terapia (= EAP / Biorresonancia / Test de alérgenos).
2. Terapia:
Las oscilaciones de los alérgenos que han dado positivo en la prueba se invierten electrónicamente y se transmiten al paciente en un régimen de pulso-pausa.
Fuente de los informes:
Bases de datos científicas (por ejemplo, Medline, Amed, Embase), empresas, literatura citada en publicaciones y terapeutas de biorresonancia.
Dispositivos utilizados:
Los estudios se realizaron con dispositivos MORA o BICOM.
Los ensayos se llevaron a cabo en consultas, hospitales y unidades médicas universitarias.
Epílogo
Estudios clínicos adicionales verifican la eficacia clínica de la terapia de biorresonancia en una amplia gama de indicaciones (por ejemplo, Maiko 2000, Nienhaus 2006) y en estudios in vitro en humanos (por ejemplo, Podchernyaeva 2008). En años recientes, Philii et al. (2009) completaron un ensayo aleatorizado, doble ciego, sobre “dejar de fumar”, que respalda el método de biorresonancia.
Numerosas investigaciones con animales y plantas aportan evidencia sobre el método de biorresonancia (por ejemplo, Hutzschenreuter 1991, Benveniste 1998, Thomas 2000, Fedorowski 2004). A nivel físico, Korenbaum (2006) demuestra en un ensayo aleatorizado y doble ciego que las copias electrónicas de sustancias bioactivas, realizadas mediante el método de biorresonancia, difieren de las copias electrónicas placebo en el espectro de absorción en el rango de frecuencias ópticas de 700 a 800 nm.
El amplio espectro de indicaciones y la eficiencia biológica general, junto con la capacidad de almacenamiento electromagnético de la información biológica y clínica específica, apuntan a un mecanismo biofísico fundamental de eficacia a nivel electromagnético.
Conclusión
Los doce estudios no controlados (1471 pacientes) y los tres estudios controlados (573 pacientes) son abrumadoramente positivos según el informe del autor. Dos estudios controlados (83 pacientes) habían sido evaluados como negativos según la conclusión del autor. Sin embargo, incluso en estos informes existe cierta evidencia de la efectividad clínica de la terapia de biorresonancia clásica.
Particularmente destacable en los resultados es la clara y fuerte dependencia de la eficacia con respecto a la edad del sujeto en los ensayos. Cuanto más joven es el sujeto, mayor es la efectividad de la terapia de biorresonancia.
En resumen, la gran mayoría de los científicos y médicos participantes consideran —basándose en sus investigaciones— que la terapia clásica de biorresonancia no invasiva es clínicamente eficaz y merece aplicarse en el tratamiento de alergias en niños. Además, en ningún ensayo se observaron efectos secundarios.